Social
Subir

Mistolín: Palanca de cambios positivos a través de “Un techo para mi país”

La responsabilidad social corporativa que desarrolla la marca Mistolín en estos momentos, se convierten en ejemplos para las demás empresas al tiempo en que hacen la diferencia en una sociedad y en un mundo donde la necesidad de la solidaridad es extrema.

 

 

Damaris Maldonado, gerente de Customer Marketing de Unilever Dominicana, afirma que cuando estos programas incluyen

la participación de los empleados de una empresa, el matiz de esta acción es todavía mejor.

 

Carolina González, Juan Carlos Henríquez, Eligio Martínez, Marlon Martell y Francisco Portes.

 

 

Manuela Lora/MS

 

SANTO DOMINGO.- Llevar a cabo planes que involucren de manera integral a una empresa en la tarea  de motivar y hacer realidad acciones que beneficien a sectores menos favorecidos de la sociedad, sin lugar a dudas representa una palanca de empuje de cambios positivos.

Empresas dominicanas de grandes y pequeños capitales se han involucrado en diferentes acciones que, de alguna manera, cambian radicalmente la vida de personas, familias y comunidades, ya sea interviniendo a través de programas inmobiliarios, educativos, económicos o de salud.

“Cuando estos programas incluyen la participación de los empleados de una empresa, el matiz de esta acción es todavía mejor, porque no sólo se está prestando una ayuda, sino, que el empleado tiene la oportunidad de valorar sus logros personales y de entregarse solidariamente a una tarea que llevará alegría a personas menos favorecidas”, afirma Damaris Maldonado, gerente de Customer Marketing de Unilever Dominicana, a propósito de las acciones que la marca de desinfectantes Mistolín lleva a cabo en la actualidad para la construcción de cinco casas a familias de escasos recursos a través de la fundación “Un Techo para mi País”.

 

RESCATE.- En República Dominicana en la actualidad hay gente que vive con un dólar diario, con muchas carencias, y tomando esto en cuenta las empresas entran al juego como una especie de rescatista, con la intención de que sus beneficios como marca puedan a su vez ayudar a este grupo de personas en específico.

“Con su participación en la parte de la responsabilidad social las empresas asumen el compromiso de que esas personas que consumen los productos que elaboran, tengan una mejor calidad de vida”, indica la ejecutiva, señalando de inmediato que ante esto se da un “ganar- ganar” entre los beneficiados y la empresa, porque aunque económicamente ésta última deje de percibir una parte de sus ingresos, está haciendo que otro gane.

La ejecutiva expresó: “El hecho de tu ver cómo esa familia mejora su calidad de vida, te compensa cualquier otro tipo de esfuerzo, y teniendo en cuenta que tanto los empleados como los clientes tienen la oportunidad de integrarse en específico, en lo que tiene que ver con la construcción de casas, la satisfacción es enorme”.

“Al final, lo que vemos detrás de todo esto es, -según afirma la ejecutiva- que no solo importa la parte comercial, sino la manera de asegurar cómo a través de tus ventas estás aportando a lo que es la mejora en la calidad de vida, haciendo que sus beneficios como marca, puedan a su vez, ayudar a estas personas de escasos recursos que no tienen una vivienda, que necesitan ayuda económica, que tienen un problema de salud o que necesitan algún tipo de apoyo educativo o de capacitación para salir adelante”, puntualizó Maldonado.

Máximo Hernández y Gelín Gil, en la primera gráfica, y Rossanna Hernández y Pablo Batista, en la segunda,  empleados

de la marca Mistolín, de Unilever Dominicana, que se integran a las labores que realizan junto a "Un Techo para mi País".

 

EJEMPLO.- Asimismo, la ejecutiva indicó que este tipo de acciones se convierten en ejemplos para las demás empresas al tiempo en que hacen la diferencia en una sociedad y en un mundo donde la necesidad de la solidaridad es extrema.

“Mistolín se integra al proyecto “Un Techo por mi País” recientemente, aunque Unilever ya viene apoyando a la organización para mejorar la calidad de vida de esas personas, que son al final nuestros consumidores”, afirmó Maldonado, y de inmediato explicó que la integración de esta marca responde a la necesidad de asociar su naturaleza con “un hogar”, naciendo de allí el concepto “Mistolín, una fragancia que construye”.

Cada persona que compre una botella de Mistolín, durante septiembre y octubre, en cualquiera de sus presentaciones o fragancias, está aportando a la construcción de cinco casas a través de Unilever y “Un Techo por mi País”, en zonas determinadas por esa organización.

 

Mistolín es una marca tradicional en lo que es el cuidado del hogar, es reconocida históricamente por su desempeño como producto en lo que se refiere a limpieza, con una participación en el mercado de más de un 30 por ciento.

 

[shortcode]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en Entrevistas



MercadoSocial.com es una revista digital editorial- comercial, que persigue plasmar en la pantalla de la computadora la sección de sociales del periódico impreso tradicional, responsable de dar a conocer las más importantes actividades empresariales, gerenciales, mercadológicas y comerciales de cualquier sociedad desarrollada, sin dejar a un lado el ámbito turístico, cultural y familiar, donde el glamour y las fascinantes historias ligadas al emprendedurismo y la tradición familiar no faltan.

Facebook

Última edición

Copyright © 2015 Mercado Social. Desarrollada por SoluMedios